La Orientación en las Palomas Mensajeras y el Desarrollo de esta Capacidad en ellas.

 Realizado por Dr. Octavio de los Santos Trueba

Tanto las aves migratorias, como las palomas mensajeras poseen un increíble sentido de orientación. Algunas aves migratorias migran por el día y otras lo hacen durante la noche. Las palomas mensajeras viajan fundamentalmente de día y como excepción lo hacen de noche, sobretodo cuando han sido entrenadas para esto.

Las aves migratorias generalmente viajan en una dirección y en ambos sentidos. Las palomas mensajeras a diferencia de las aves migratorias, como resultado de los cruzamientos y selección realizada por el Hombre, han desarrollado más la capacidad de orientación y son capaces de viajar en cualquier dirección, para retornar a su palomar con un entrenamiento previo.

Sobre el sentido de orientación de la paloma mensajera se han realizado numerosas investigaciones y experimentos. En los años 40 del siglo pasado, se realizaron algunos experimentos con palomas mensajeras; estos experimentos querían comprobar que relación existía entre el campo magnético terrestre y la orientación de la paloma mensajera, porque la teoría de orientación solo por el sol, no explicaba el regreso de las palomas al palomar,  en los días de poca visibilidad y nublados. Recientemente se descubrió que tanto en las aves migratorias, como en las palomas mensajeras, la presencia de una sustancia llamada Magnetita y con la ayuda del magnetómetro, se detectaron la presencia de cristales de Magnetita entre el cerebro y la caja craneana de la paloma, lo que no se ha podido demostrar aún, es cómo esta sustancia esta ligada a la percepción del campo magnético terrestre por parte de la paloma.

En los años 50 del siglo pasado, se continuaron los trabajos, por ejemplo, en 1995, Griffin estableció tres puntos de vista en la orientación de la paloma mensajera.

  • Primer Punto: Basado en los puntos o accidentes topográficos familiares.
  • Basado en la orientación por el Sol y de la existencia de un campo magnético interno, que le permite a la paloma orientarse sin puntos topográficos.
  • Basado en una navegación por bicoordenadas.

El primer punto de vista, esta basado en la capacidad de retención en la memoria de estas aves, del entorno y la topografía por donde transitan.

Los puntos o accidentes topográficos contribuyen a formar una especie de corredores aéreos, los que son memorizados, tanto por las aves migratorias, como por las palomas mensajeras. Los puntos o accidentes topográficos son muy útiles a las palomas, sobre todo cuando se van acercando al palomar, les sirven para corregir su rumbo en los últimos 50km.

Esto ha sido verificado utilizando la aviación siguiendo a las bandas de palomas, como estas se dirigen hacia ellos y se van reorientando después. Por esto, es de vital importancia el entrenamiento alrededor del palomar, sobre una distancia entre los 40 y 60km.

El segundo punto de vista, esta basado en la existencia de compases internos en la paloma, uno Solar y otro Magnético.

Kramer, fue el primero en poner en evidencia esta teoría con sus experimentos, la importancia del Sol en el mecanismo de orientación de las aves migratorias y Wiltschko con sus colaboradores, prepararon un grupo de palomas, de las cuales, una parte creció normalmente permitiéndosele ver el Sol y a la otra parte del grupo no. El día del experimento, las palomas se trasladaron a una distancia de 30km y a la mitad del subgrupo que vio el Sol, se le puso una aguja magnética, y a la otra mitad, no se le puso nada. El otro subgrupo que creció sin ver el Sol, se dividió en dos partes, a la mitad se le puso aguja magnética y a la otra no se le puso nada. Se efectuó la suelta y el resultado fue el siguiente, el subgrupo que creció viendo el Sol, las dos mitades de el, la mitad que se le puso aguja magnética y la mitad que no se le  puso nada, llegaron bien, sin problemas de regreso al palomar, no siendo así para las del otro subgrupo que no vieron el sol, la mitad del subgrupo que se le puso la aguja magnética, no pudieron regresar, sin embargo, las del otro grupo, que no se les puso nada si.

El experimento demuestra, que las palomas del subgrupo que creció viendo el Sol,  hicieron uso de este, para reorientarse, tanto las que tenían agujas magnéticas, como las que no la tenían y el subgrupo que creció sin ver el Sol, las palomas que tenían agujas magnéticas no pudieron regresar, porque no pudieron hacer uso del Sol, ni tampoco del campo magnético terrestre, pues las agujas le producen  interferencia con el mismo, en cambio la mitad del subgrupo que no se le puso agujas magnéticas, al crecer sin ver el sol y no poder usarlo en su orientación, hicieron uso del campo magnético terrestre y pudieron retornar. El experimento demostró que el 50% de las palomas hicieron uso del  Sol para orientarse (los que crecieron con el Sol) con y sin aguja magnética. Un 25% regreso usando el Campo Magnético Terrestre, la mitad de los que crecieron sin ver el Sol, y el otro 25% no pudo regresar porque se les impidió hacer uso de los dos sistemas de orientación.

Witschko, concluye en su investigación que la paloma puede hacer uso de estos dos sistemas para orientarse, pero es necesario desarrollar esta capacidad con el entrenamiento.

En el tercer punto de vista, en mi criterio personal, es algo complicado para un cerebro tan pequeño como el de la paloma y exige de la misma una memoria bastante desarrollada, para poder ubicar la posición del Sol en el Cenit y la posición relativa del palomar respecto a el durante todo el año.

Existen otras teorías que también tratan de dar explicaciones al sentido de la orientación, tanto de las palomas mensajeras, como el de las aves migratorias, entre ellas están la Auditiva o Carta Sonora y la Olfativa, que recientemente ha tenido mas credibilidad por los trabajos presentados por el profesor alemán Hans G. Wallraff, que por su complejidad no la estudiaremos en detalles y solamente mencionaremos algunos aspectos interesantes de su trabajo.

Wallraff tomó muestra del aire atmosférico alrededor de un palomar durante dos años, ubicado en una ciudad alemana, en un perímetro de 250km, y detectó de unos 250 a 350 compuestos volátiles y concentro su estudio en 16 compuestos que estaban presentes en todas las muestras. El planteo que le era difícil creer la hipótesis de que todas las aves puedan determinar las proporciones relativas cuantitativas de dos o más compuestos químicos gaseosos en el aire, independientemente de su concentración absoluta  y permitirle intensificar el aire del entorno a su palomar o nido.

Wallraff retomó los estudios realizados por Florencio Papi en 1971, el cual seleccionó 20 palomas inexpertas y les extirpo el nervio olfativo, lo cual provoco la perdida del olfato y las soltó a 180 Km. de distancia y estas no retornaron. La cirugía de entonces no tenia los adelantos actuales y pudo causarles algún traumatismo a las palomas y no haber regresado por ello, lo cual fue el punto débil de este experimento y esa teoría, en aquel entonces, no tuvo muchos seguidores y no alcanzó una credibilidad suficiente.

Wallraff plantea en un articulo “Yo no conozco ninguna serie de experimentos en que las palomas con certeza, desde una zona desconocida y estando suficientemente afectada en su capacidad olfativa, hayan regresado con la misma rapidez y en la misma cantidad que las palomas de control. Si una pequeña cantidad de palomas con anosmia (perdida del olfato) regresa, lo hace casi siempre tarde, por lo que se tiene que suponer, que encontraron estructuras  topográficas conocidas, después de volar de un lado a otro y le permitieron regresar.”  Esta teoría tiene sus detractores científicos que afirman que las concentraciones de los compuestos orgánicos volátiles de origen biológicos, están esencialmente en la atmósfera en concentraciones muy pequeñas y a menudo por debajo de los umbrales de la percepción olfativa de las aves, lo cual es un argumento en contra de esta teoría, de mucho peso.

De lo anteriormente expuesto, podemos concluir que tanto las palomas mensajeras como las aves migratorias nacen con una determinada capacidad que les permite orientarse.

Las teorías planteadas tratan, de una forma u otra, contradictorias, quizás, entre si, de dar una explicación al sentido de orientación de las palomas mensajeras y además en experimentos realizados demuestran, que dichas capacidades de orientación, hay que desarrollarlas.

De esto ultimo, se nos plantea la siguiente interrogante. ¿Cómo desarrollar las capacidades de orientación en la paloma mensajera? El autor se inicio en la colombofilia, prácticamente a la edad de 8 años en 1954, con mi padre, que se inicio en esta actividad con mi tío abuelo en el año 1925. Mi padre le daba mucha importancia a la educación de los pichones.

En mi experiencia de 35 años, como profesor de jóvenes universitarios y conocedor de las Ciencias Pedagógicas, y por lo tanto, de la teoría de la enseñanza y aprendizaje, en lo relativo al desarrollo de las capacidades en los educando, les puedo asegurar, que se puede realizar, dentro de ciertos limites, una analogía en la actividad de “aprender” por parte de los pichones y de los seres humanos, en este caso estamos tratando con aves, que además tiene un cerebro bastante pequeño y su actividad de aprender es por reflejo, ya sean, innatos o condicionados, que es el caso que nos ocupa. Esta demostrado a través de los experimentos y la observación que a pesar de su cerebro tan pequeño, las palomas tienen la capacidad de memorizar y la memoria, tanto en los seres humanos, como en estos animales, se desarrollan realizando una misma actividad reiteradamente, o sea, la acción repetitiva desarrolla la memoria.

Analógicamente, cuando trabajamos con un grupo de educandos, ya sean niños, adolescentes, jóvenes o adultos, no todos desarrollan sus capacidades al mismo ritmo, unos desarrollan la habilidad en menos tiempo que otros; con loas palomas sucede lo mismo, hay pichones que necesitan mas tiempo para desarrollar sus capacidades que otros y ser mas reiterativos en su aprendizaje de retornar al palomar.

Las sueltas de educación son una vía de desarrollar la capacidad de orientación de los pichones, pues contribuyen al desarrollo de su memoria retentiva de los accidentes topográficos, como plantea el primer punto de vista en su sentido de orientación haciendo uso de los accidentes topográficos en el entorno del palomar.

Esta teoría de los accidentes topográficos familiares en el entorno o lugares próximos al palomar o ciudad o pequeño pueblo, donde este ubicado este, la memorización de estos accidentes por parte de la paloma requiere de un entrenamiento, es necesaria de una acción repetitiva para desarrollar  esta retención en la memoria de este pequeño animal. Esta teoría nos conduce a pensar que cada provincia o filiales municipales deben estudiar la topografía de su entorno y para ello elegir una línea de vuelo a seguir, teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • Densidad o concentración de palomares en la localidad.
  • Predominio de la dirección, sentido y velocidad de los vientos en la

temporada de vuelo elegido.

  • Los accidentes topográficos que estén hacia el Este u Oeste, según el caso, hasta una distancia de 150 Km. aproximadamente, los cuáles pueden contribuir de puntos de referencia para establecer “corredores aéreos” en la ruta a seguir  por las bandas de palomas, algo parecido a las aves migratorias.
  • Incluir hacia el Norte y hacia el Sur de la línea de vuelo, puntos de sueltas en la educación para establecer una especie de “cono aéreo”  hacia los palomares, para evitar, o mejor, contribuir a disminuir la cantidad de palomas que se pasen, o por la parte Norte o por la parte Sur, de la concentración de los palomares.
  • Comenzar la educación colectiva, a partir de los 50 Km. hasta los 150 Km., aproximadamente, esto, atendiendo a las características de cada provincia.

Pero antes de lo planteado, tenemos que agregar que hay una primera etapa, que es responsabilidad del colombófilo, de desarrollar estas capacidades en los pichones fundamentalmente.

La practica enseña, que al igual que los niños que aprenden con más rapidez que los adultos, que si comenzamos el entrenamiento con los pichones, a partir de los 60 días de nacidos y cuando estos ya vuelen en bandas alrededor del palomar, por lo menos 10 días, podemos someterlos a este entrenamiento por parte de los colombófilos.

  1. Soltar entre  5 y 10 Km. de distancia, exclusivamente pichones, en bandos en la supuesta línea de vuelo.
  2. Soltar a esa misma distancia (5 y 10 Km.) una vez al Noreste o Noroeste, según el caso, y al sureste o suroeste de la llamada línea de vuelo.
  3. Duplicar o triplicar la distancia (de 20 a 30), en la dirección de la línea de vuelo y después hacer lo mismo, de lo que esta planteado en le inciso Nº 2.
  4.  Realizar lo mismo de los que esta planteado en el inciso Nº 3, pero ahora de forma individual, una a una esperando que se pierdan en la distancia.
  5. Después soltar a 50 Km. de distancia, solo o varios palomares, que previamente se pongan de acuerdo, siempre soltando solamente pichones.

Insisto que la suelta debe ser con pichones, para poder desarrollar la capacidad de ellos, si soltamos palomas experimentadas con ellos, se limitan a seguirlas y simplemente, no se desarrollan.

Es aconsejable, que las primeras sueltas realizadas por los colombófilos, hasta 30 Km., no deben realizarse muy temprano, preferiblemente entre las 11.00 y las 11.30 am. El Sol a esta hora esta más alto,  evita un poco a los cazadores y contribuye también a la respuesta del tercer punto de vista de la navegación por coordenadas al ubicar el Sol y el palomar en el Cenit.

Sabemos que en la practica a muchos colombófilos, por limitaciones, les será difícil ponerlo en practica, pero agrupándose algunos, podrán lograrlo.

Si garantizamos una buena educación o entrenamiento a nuestras palomas, las pérdidas de ellas serán menores y se podrán reducir en partes a estos factores:

  • Problemas de preparación física, que incluye, dificultades en el sistema de alimentación empleado.
  • Problemas sanitarios, por la poca observación y control del colombófilo.
  • Calidad de los ejemplares
  • Problemas climatológicos
  • Problemas fortuitos, muerte o heridas por cazadores y otro tipo de accidente.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *